miércoles, 2 de diciembre de 2009

PISHTACOS, ESCUADRONES Y MINISTROS








Escrito por: Jose Alejandro Godoy en Uncategorized



Casi todos los diarios dan cuenta hoy de la salida del cargo del jefe de la DINICRI, Felix Murga, luego de hacer quedar en ridículo al país con una estrambótica historia de pishtacos. Y varios analistas y expertos en temas de seguridad, apuntan a que este cuentazo se puso para tapar una denuncia sobre escuadrones de la muerte que estarían matando delincuentes comunes en Trujillo. El tema da para varias reflexiones y apelaciones a la memoria.

1. ¿POR QUE COMPRARSE UNA CORTINA DE HUMO?

Si esta historia digna del “realismo mágico” tuvo resonancia fue porque había periodistas dispuestos a comprásela. Ayer, Marco Sifuentes anotó las razones por las cuales muchos se tragaron la historia:

Pero, entonces ¿qué había pasado? ¿Fue una cortina de humo con complicidad de la prensa? ¿Por qué recién después de dos semanas el periodismo empieza a cuestionar la historia de los pishtacos?

La respuesta es sencilla. La Dirincri es la dirección de la policía que investiga asesinatos. Por tanto, es la fuente inagotable de esos rojísimos casos policiales que nos tienen tan entretenidos: Miriam Fefer, Marco Antonio, Alicia Delgado y todas esas interminables sagas que llenan páginas y minutos de nuestra dosis diaria de información.

Y tú no te puedes ir contra tu fuente pues.

Si al público le gusta la noticia grasosa y la policía te da la grasa en cuentagotas, tú periodista tienes que andar en buenas migas con el policía pisthaco. Así de sencillo. Durante todo este año, especialmente, lo que decía la Dirincri iba a misa (o a la página central o al noticiero).

Esta es una hipótesis bastante plausible y apelo a un ejemplo literario. En Tinta Roja, la novela de Alberto Fuguet, los protagonistas, Saúl Faundez y Alfonso Fernández tienen excelentes relaciones con la Policía para obtener datos y primicias, a cambio de dar protagonismo a los oficiales o suboficiales que intervienen en los operativos de captura. Fuguet no necesitó imaginar demasiado para generar estas historias, pues son de la vida real y ocurre en todo el mundo.

La otra hipótesis tiene que ver con las “extrañas coincidencias” entre las apariciones figuretis del general Murga y sucesos de relevancia nacional. El Comercio ha hallado un “cierto patrón” entre ambas:

Caso Alicia Delgado

[25/6/2009] Hallan el cadáver de la cantante folclórica Alicia Delgado en su vivienda. Había sido golpeada, apuñalada y estrangulada.

Veinte días antes, en los sucesos de Bagua perdieron la vida 24 policías y 9 civiles. Esa semana la aprobación presidencial bajó a 21%.

[30/6/2009] El general Murga confirma que Pedro Mamanchura confesó ser el autor material del crimen.

Ese día, los ministros Simon y Cabanillas se salvaron de la censura en el Congreso por los hechos de Bagua.

[8/7/2009] Abencia Meza es recluida en el penal de mujeres de Chorrillos como sospechosa de la muerte de Alicia Delgado.

El día previo, Rómulo León abandona el penal para reos primarios para cumplir arresto domiciliario por el caso de los “petroaudios”.

Caso Marco Antonio

[10/7/2009] Hallan el cadáver del estilista Marco Antonio Gallego en su domicilio. La policía detuvo a los responsables.

Caso Hoefken

[21/10/2009] Una investigación policial concluye que el robo del pulmón fue una farsa montada por la empresaria Susan Hoefken.

Esa semana el empresario dominicano Fortunato Canaán llegó al Perú para declarar ante el juez sobre los “petroaudios”.

Por tanto, la investigación al general Murga debería ser exhaustiva. Como ha mencionado la Fiscal de la Nación, la filtración de mucha de esta información de casos policiales a la prensa obstaculiza las investigaciones de los mismos. Y claro, habrá que ver si sólo se trata de un policía con afán de figuración o que ha jugado en pared con una o más autoridades.



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